Bonsái, el árbol que nació para ser feliz
domingo, 21 de junio de 2009

 

Bon significa bandeja y Sai crecer. Así, la traducción libre de la palabra bonsái es: "árbol que cre en una bandeja". Bonsái es un árbol pequeño que vive en una maceta, aunque no por ello deja de expresar la grandiosidad de los árboles que viven en la naturaleza. Este arte consiste en cultivar árboles y plantas, reduciendo su tamaño mediante técnicas, como el trasplante, la poda, el alambrado, el pinzado, etc., y modelando su forma para crear un estilo que nos recuerde una escena de la naturaleza.

El arte de los bonsáis se originó en China hace unos dos mil años, como objeto de culto para los monjes taoístas. Para ellos era símbolo de eternidad, el árbol representaba un puente entre lo divino y lo humano, el cielo y la tierra. Fue llevado a Japón hace unos 800 años, donde se perfeccionó y evolucionó al arte actual. Desafortunadamente, muchos de los especímenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial.

 

BonsáiEl efecto artístico del bonsái depende del buen uso de varias técnicas como la poda, el pinzado y el alambrado. No son menos importantes los cuidados que permitirán al bonsái crecer en todo su esplendor: riegos frecuentes, abonado preciso y trasplante en el momento adecuado. Los cuidados que reciben los bonsáis les permiten vivir más años que sus congéneres de la naturaleza: podemos decir sin exagerar que un bonsai bine cuidado es un árbol que ha encontrado la felicidad.

Dar forma a los árboles mediante la poda es una técnica habitual en cualquier cultivo agrícola. El cultivo del bonsái no es una excepción, y por tanto, la poda tien mucha importancia en el modelado del pequeño árbol. Los bonsáis, además, viven en una cantidad de suelo limitada que permite controlar su crecimiento. Este método no es de ningún modo antinatural, ya que si observamos la naturaleza advertiremos multitud de árboles que viven en grietas de roca donde disponen de una cantidad reducida de tierra y no por ello mueren.

 

Algunos consejos prácticos para la adquisición de los primeros bonsáis:

- Asegurarse que el bonsái esté en buen estado sinatario y de cultivo. 

- Tener presete el emplazamiento del futuro bonsái. Existen especies de exterior que difícilmente se adaptarán a una situació de interio y viceversa.

 - No iniciar la colección bonsáis de tamaño muy pequeño, ya que precisan más atenciones en su cuidado.

- Para empezar, escoger una especie de fácil cuidado. Una colección de árboles de fácil manjejo para iniciarse en el cultivo del bonsái puede constar de: ligustrum, ficus, zelkova, olivo, higuera, granado...

- Aunque sean fáciles de cultivar, exija en el momento de la adquisición unas orientaciones escritas sobre su cultivo.

 

 La adaptación de un bonsai en el interior de una vivienda dependerá de que su ubicación reúna unos mínimos ambientales en lo que se refiere a luz, temperatura y humedad

 Las plagas o parásitos más frecuentes son los pulgones, ácaros, mosca blanca y cochinillas

 El bonsái llega a ser la conjugación entre arte y naturaleza, guiados por la mano del hombre

 El lugar ideal de una casa para tener a los bonsáis será una habitación fresca, lejos de los aparatos de calefacción, chimeneas o electrodomésticos que desprendan calor, como un televisor

 

Las principales técnicas de mantenimientos son:

  • Emplazamiento: No hay especies de interior, sino condiciones de interior que permiten el cultivo de casi cualquier planta. La adaptación de un bonsai en el interior de una vivienda dependerá de que su ubicación reúna unos mínimos ambientales en lo que se refiere a luz, temperatura y humedad. La luz es el elemento más importante para el crecimiento de un bonsái en emplazamiento interio. El lugar ideal de una casa para tener a los bonsáis será una habitación fresca, lejos de los aparatos de calefacción, chimeneas o electrodomésticos que desprendan calor, como un televisor. Los bonsáis se adaptan bien a temperaturas elevadas pero en invierno han de disfrutar de una temperatura de 10 a 16º. Los bonsáis no soportan las corrientes de aire y en invierno puede congelarse sus raíces.

  • Riego: al vivir en una maceta con un volumen limitdo de suelo, los bonsáis precisan de un riego periódico. La regla general del reigo en bonsái es: "regar cuando la superficie de la tierra empieza a secarse". Es exceso de riego puede ocasionar podredumbre y muerte de las raíces por asfixia, en cambio, la falta de riego acarrea quemaduras en las hojas y defoliaciones (caída de las hojas) por deshidratación. Los errores continuados en el riego configuran la principal causa de mortandad de los bonsáis. Para los profesionales, saber cuidar un bonsái es sinónimo de saber regarlo correctamente.

  • Pulverización: la pulverización de estos pequeños árboles es imprescindible para limpiar el polvo de las hojas, proporcionárles humedad y refrescar la planta en los momentos calurosos de verano. El agua que se utiliza para pulverizar debe ser baja en contenidos minarales para no dejar manchas en las hojas. Es my conveniente cuando las plantas se hallan en situación de interior, donde no les llegan nunca ni la lluvia ni el rocío matinal. No deben utilizarse los pulverizadores para regar los onsáis, ya que solo mojaríamos el suelo superficialmente y al agua no llegaría a las raíces.

 

Bosque de bonsáis en el jardín de la pagoda Yunyan Ta - wikipedia.org

  Fue llevado a Japón hace unos 800 años, donde se perfeccionó y evolucionó al arte actual. Desafortunadamente, muchos de los especímenes más antiguos desaparecieron durante la segunda guerra mundial  

 

Como otros seres vegetales, los bonsáis no están exentos de sufrir plagas. Las plagas o parásitos más frecuentes son los pulgones, ácaros, mosca blanca y cochinillas. También muchos hongos puden provocar enfermedades. Sin embargo, por su peligrosidad y frecuencia con que suelen aparecer, los más comunes son la podredumbre de las raíces, causadas por hongos patógenos habitantes del suelo. Atacan la base del tronco, el cuello y las raíces de las plantas, provocando podredumbre.

El arte del bonsái y la condición artística que confiere su cuidado vienen marcadas por la poda y el pinzado. La poda es sinónimo de formación. Podar es dirigir la formación de un árbol en el estilo deseado. Para lograrlo se cortarán las ramas defectuosas o innedesarias del árbol. La mejor época para realizar la poda coincide con los períodos de reposo vegetativo del bonsái. Se debe observar una buena cicatrización de los cortes. Cuando los cortes son importantes, es aconsejable la utilización de pasta selladora que evite infecciones en la madera por hongos y bacterias.

El pinzado se utiliza para aumentar la desnsidad del follaje, reducir el tamaño de las hojas y complementar laz formación del bonsái. El pinzado consiste en dejar crecer seis u ocho pares de jojas para después cortar las puntas de las nuevas brotaciones dejando un para o dos. De esta forma se consigue que el árbol vuelva a brotar a partir de las yemas de las hojas que hemos dejado. La época para pinzar los bonáis va de primavera a otoño según las especies y el crecimiento de la planta. El pinzado logra sus mejores resultados en bonsáis bien cultivados.

Acer, Carmona, Cítricos, Cotoneaster, Ficus, Granado, Higuera, Juniperus, Ligustrum, Manzano, Olivo, Pinos, Pycantha, Segeretia, Serissa,  y Zelkova son algunas de las especes más comunes de bonsáis se encuentran en el mercado.  En cualquiera de sus formas, el bonsái nos permite contemplar la naturaza pudiéndola conferir sentimientos. Es lo que se conoce genéricamente como arte. Por lo que el bonsái se convierte en la conjugación entre arte y naturaleza, guiados por la mano del hombre.

 

Opiniones (1)Add Comment
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escrito por JJ Verdugo, 29 junio, 2009
Como generalidad está bién. No dejeis un segundo paso de como hacer las cosas para iniciar el bonsai

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