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Una capa de ocres y cobrizos domina nuestra Sierra Oeste. Gama de colores que sorprenderán al paseante que se pierda por los rincones más salvajes de la comarca. El rojo se descompone en todas las tonalidades alternando con el fresco verde que la lluvia nos devolvió.
Las piedras se recubren de musgo y las hojas de los árboles caen al suelo cumpliendo un año más el ciclo en el que están inmersas. Y de esta guisa encaramos el invierno, no sin antes reparar en el arcano paisaje que un año tras otro se repite...
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MÁS COLECCIONES
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EL TRAJE DE LAS PIEDRAS. El musgo cobra vida con las primeras y necesarias lluvias otoñales. Alfombras de vida que se convierten en la frondosa vestimenta con la que se recubren las piedras
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ESCOLTAS VEGETALES. Un bello paseo da entrada a una magnífica finca en Villanueva de Perales. Es sólo un adelanto de lo que guarda este fundio poblado de caducifolios que escoltan nuestros pasos.
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PROMONTORIO DE VÉRTIGO. La Sierra Oeste guarda balcones desde los que dominarás todos sus confines. Cerca de las Machotas se levantan estas piedras desde las que divisarás el immponente reino comprendido por la Sierra de Guadarrama.
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MOSAICOS PUNTILLISTAS. Las laderas se pueblan de colores recien salidos de un pincel puntillista. Alternancia, equilibirio y sobre todo una bella instantánea para el voyeur.
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FUENTELÁMPARAS. Dehesa de alto valor florístico, surcada por diversos arroyos en dónde se crían encinares, robles melojos y fresnedas. Además tiene un torreón medieval en mal estado.
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EL SECRETO DE LOS PRADOS. Esta isleta forma un todo aislado dentro del verde prado sobre el que se ubica. En la lejanía, lomas cubiertas de tupido encinar que tapizan uno de los rincones de nuestra rica comarca.
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LADERAS DE VIDA. La ladera norte de La Almenara es uno de los sitios que más lucen con la llegada del otoño. Robledales y fresnos cambian de color extendiendose por la falda de El Almojón y componiendo una tremenda instantánea para quien pretenda arribar al feudo robledano.Firme, contundente y desafiante se erige en el lomo de la montaña un roble en plena transición otoñal. Sus hojas así lo constatan y imparte magisterio exluyéndose de la tonalidad dominante. Más ejemplares como este, que nacen como guindas de un pastel, son el atavío multicolor de la montaña.
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EL REINO NARANJA.Cuando el rojo y el amarillo se juntan la mezcla da cómo resultado el naranja. Cuando éste se extiende homogenizando el paisaje es cuando podemos decir que el otoño está en su cenit.
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UN VAGÓN SIN VÍA.Tan inusual como un barco en tierra resulta este vagón que ancla sus metálicas ruedas en tierras robledanas. Surrealismo para una comarca en la que todo luce.
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EXTRAÑAS COMPOSICIONES. Los alrededores de Fresnedillas dejaron huella de este momento. Una vaca pace y los cactus la encuadran en una interrelacionada composición en la que el cactus y la vaca, la vaca y el cactus, se criaturas que dan vida a nuestra zona.
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Un saludo,
Encarna