|
  Cuando el partido de las Escuelas Deportivas del Real Madrid, previo al de veteranos, llevara jugándose unos quince minutos, apareció por la puerta principal del campo del fútbol, "Eras del Cristo" de Robledo de Chavela, con su gorrilla de cuadros y su bastón, el Presidente de Honor del Real Madrid, D. Alfredo Di Estéfano. Tal vez, el jugador de fútbol más laureado de todos los tiempos y gloria viva del madridismo.
No quiso perderse ninguno de los partidos benéficos que se jugaban a favor de la escuela socio deportiva, que lleva su nombre, en uno de los barrios de La Matanza, Buenos Aires, en Argentina. La saeta rubia quiso así agradecer, con su presencia, la organización de este partido en la localidad robledana y entregar, de propia mano, a su alcalde, Mario de la Fuente, la ficha de jugador cuando, el actual edil, militaba en el Juvenil del Real Madrid, allá en la temporada 74-75.
Alfredo Di Estéfano entregó, de propia mano, a Mario de la Fuente, alcalde de Robledo de Chavela, la ficha de jugador cuando el actual edil, militaba en el Juvenil del Real Madrid, allá en la temporada 74-75
Durante los dos encuentros, el Presidente de Honor del equipo blanco los siguió sentado en el banquillo del Delegado del Campo, no paró de fotografiarse o firmar autógrafos con cuantas personas se acercaban a saludarle. A la conclusión, Di Estéfano retornó a Madrid.
 Un emocionado Mario de la Fuente, a su vez, entregaba a Alfredo Di Estéfano un recuerdo de la localidad (una composición escultórica en bronce) y expresaba que: "hoy es un día esplendido, muy bonito. Siempre que haya que trabajar por personas o instituciones que lo necesiten es siempre un honor y nos encontrarán.Además, D. Alfredo nos ha honrado con su presencia. Hoy Robledo se viste de fiesta en el deporte. Y para mi, el Real Madrid me ha dado la gran sorpresa, cuando he recibido de manos de D. Alfredo, la ficha de cuando fui juvenil con el Real Madrid, no lo olvidaré".
Durante los dos encuentros, el Presidente de Honor del equipo blanco los siguió sentado en el banquillo del Delegado del Campo, no paró de fotografiarse o firmar autógrafos con cuantas personas se acercaban a saludarle. A la conclusión, Di Estéfano retornó a Madrid.
MÁS INFORMACIÓN
|