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Doce kilómetros de pista vegetal componen las dehesas Pinarejo y Montegudillo. Dilatados tramos de pista en un singular escenario de biodiversidad. Un auténtico deleite para los amantes de la fotografía y un liviano paseo para ciclistas sobrados en empresas no tan pequeñas. Dos frondosas dehesas para recorrerlas admirando animales y plantas en una simbiósis difícil de separar. No te lo puedes perder!
La ruta parte desde un desvío en la M-501, que nace a la izquierda, en dirección Madrid, cuando aún falta un kilómetro para la carretera M-855 que va Navas del Rey por el puerto. En este punto encontraremos una marquesina que anuncia que estamos en El Monte compuesto por "Las Cabreras, Valle Lorenzo y San Sebastián" Nº 54 del C.U.P y propiedad del ayuntamiento de San Martín de Valdeiglesias. Nos ubicamos muy próximos al pantano de San Juan aunque no lo divisamos.
Emprendiendo la marcha, serpentearemos hasta llegar a una pista asfaltada en cemento que deja a un lado las rudimentarias fijas de madera que previenen de la erosión en las crecidas torrenciales. Pinos y rastros de los incendios foresales con calveros. Empalmaremos con unas revueltas que nos meten al monte en una pista de encinar y pinos no especialmente poblada, debido a los fuegos de los períodos estivales.
La situación continua en un kilómetro. Pista en magnífico estado para los amantes de la bicicleta. La pendiente es poco pronunciada. En dos kilómetros y medio, el camino se bifurcará aunque nosotros tomamos el sentido de la dirección que traíamos. Estamos en cotos reservados a la caza mayor, la vegetación pués se vuelve más tupida y poblada. Las pistas en este tramo son prolongadas en exceso. Cerca de 1 Km de pista de seguido en rampas que desembocan en ligeras bajadas que no rompen el ritmo del caminante.
Estamos en el hábitat del cuervo que custodia instalaciones ganaderas, que guardan sus secretos, en graníticos pilones a ambos lados del camino. A partir de aquí la pendiente se discurre entre pinares y encinas. Seguimos con nuestro caminar y prestamos atención en un 1 km ya que una charca natural en cuyas márgenes nacen pinos y que nos causará una grata sorpresa. En esta podemos encontrar peces de varias especies.
Seguimos con pistas bastante largas. A la derecha seguiremos viendo construcciones de gente del ganado. Más pistas largas y rectilíneas hasta llegar a la intersección entre las dos dehesas que conforman nuestra ruta: "Pinarejo y Vallefría" - "Monteagudillo". Esto ocurre a uno 6 Km desde nuestro comienzo.
A partir de ahora encontraremos un sinfín de activa vida rural, con potros para cargar el ganado que se desparrama a ambos lados de la vía. Son vacas serias y austeras, vacas del terreno con sus terneros y cornamentas. Puertas canadienses en el camino. Por un recta en rampa continuamos nuestro caminar, algún que otro pilón y el toldo que las ramas de los más fornidos pinos tejen. El camino empieza a serpentear reompiendo con las grandes rectas en pequeños tramos que aprietan la respiración. El serpenteo es continuo entre naves ganaderas y se va subiendo en altitud. De repente un llano en el que se aprecian arizónicas muy desarrolladas. A la derecha queda Monteagudillo en su versión más tupida, sotobosque, hábitat natural del jabalí.
Las pistas siguen pero la pendiente empieza a apuntar a un descenso entre encinares y granjas con gallinas y ovejas. Ya contemplamos a nuestra izquierda la carretera M-538 que va a Cebreros. Una bifurcación nos permite elegir entre salir a esta carretera o hasta una de las más cerradas curvas de la carretera que une Navas del Rey con Robledo de Chavela. Tomaremos esta segunda opción y enfilaremos a la derecha de esta bifurcación. A partir de aquí comenzaremos a ver a nuestra derechas rústicas fuentecillas que babean agua en sendas pilas. La estampa es indudablemente rústica. El terreno empieza a destilar piedra caliza, fácilmente resquebrajable por la acción de las raíces de los pinos. La pedregosidad escarpa el terreno y la sensación de subida es patente entre rotondas. Cuatro pinotes de piedra anuncian que el final de la ruta está a punto de llegar, una puerta canadiense y divisaremos la cerrada y mítica curva que nos pondrá en un nuevo capítulo.
MAPA DEL ITINERARIO
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