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José Antonio Montero pertenece a esa estirpe de hombres que disfruta con que la investigación y el saber continúen en la cultura de los habitantes de la zona en que ocurrió. Este licenciado en Historia por la Universidad de Alicante como número uno de la promoción 1987-1992, publica en breves fechas el libro "Zarzalejo, una Villa de Realengo en la Historia".
Un completo trabajo de tres años de investigación en el que se recoge el saber documental de archivos oficiales aderezados de una muestra fotográfica que ilustrará la histroria de su municipio natal en relación con los municipios colindantes para entender mejor lo que hoy es el Zarzalejo actual que conocemos. Muy pronto a la venta y a un módico precio.
¿Qué se puede aprender de este libro?
 Zarzalejo, como todo pueblo, es fruto de su situación geográfica. Estuvo apartado de las grandes vías hasta el inicio de la construcción del Real Monasterio de El Escorial. El segundo gran impulso de apertura se dio en 1863, con la inauguración de la línea de ferrocarril Madrid-Irún. Este alejamiento y lo agreste del paisaje hizo que los carpetanos, romanos y musulmanes no se fijaran en él, al no haber minas, ni feraces campos de trigo.
El origen de la aldea data de la reconquista cristiana del sur de la sierra de Guadarrama en el siglo XI, y su repoblación por la ciudad de Segovia en los siglos XII y XIII, perteneciendo al sexmo de Casarrubios como aldea de la ciudad de Segovia hasta 1833. En 1344 Robledo de Chavela se convirtió en cabecera de la aldea, hasta que Zarzalejo obtuvo el privilegio de Villazgo en 1711. En 1769 adquirió el título de Villa de Realengo, como dueña y señora de todo el estado (marquesado) de Robledo de Chavela.
Desde que Tucídides escribió la Historia de la guerra del Peloponeso, ningún historiador es original. Nos limitamos a reelaborar la Historia en gran parte con materiales de otros historiadores. Tras la selección y criba de lo que entendí como relevante sobre el marco histórico de Zarzalejo, he rescatado del olvido, como dijo el autor del Lazarillo: Yo por bien tengo que cosas tan señaladas [...] no se entierren en la sepulftura del olvido, los siguientes documentos: las ordenanzas de Robledo de Chavela y sus aldeas, de 1480 a 1685; la reedificación de la Iglesia, 1610-1619; las ordenanzas de la cofradía de la Santa Vera Cruz, 1626; los edictos para el buen gobierno del pueblo, de 1681 a 1806; el privilegio de Villazgo, 1711; las ampliaciones de la Iglesia, de 1739 a 1772; las cañadas de ganados merinos que cruzaban Zarzalejo, 1746; las Respuestas Generales del Catastro de Ensenada, 1752; la fundación del pósito, 1752; la cultura y cosecha del lino, y las fábricas de lienzo, 1763; el acuerdo para la reedificación de un molino harinero, 1797; la situación delicada de la población en la Guerra de la Independencia, 1811; el inventario de todos los objetos artísticos y efectos preciosos de la Iglesia, 1843, y otros escritos, todos ellos inéditos.
Esta obra es copiosa en citas de documentos y textos antiguos para que queden reflejadas las palabras y la manera de expresarse de nuestros antepasados, y para que el lector tenga libertad e independencia a la hora de juzgar los acontecimientos pretéritos. El hombre es sólo palabra e historia.
¿Qué te ha movido escribir esta obra?
La génesis de esta obra surgió de forma inesperada, a posteriori de reunir libros, fotocopias de archivos y fotografías antiguas a lo largo de los últimos años. Sólo el azar hizo que en un momento determinado estuviera a un lado de mi mesa el libro sobre Robledo de las hermanas Laura y Carmen Gutiérrez, al otro, el monumental libro sobre El Escorial de Gregorio Sánchez Meco, y en medio, como en la realidad geográfica e histórica, todo lo reunido sobre Zarzalejo. Veía dialogar a los tres pueblos, separarse a los de El Escorial, quejarse a los de Robledo, y a nuestro buen cura Ventura de Angulo, sonreír. Al hacer una visión general de los documentos de Zarzalejo, pensé que ahí estaba la historia inédita del pueblo. En realidad tenía lo necesario para elaborarla, lo difícil era conseguirlo.
¿Qué conceptos son necesarios conocer para entender bien la zona de tu estudio?
Es una pregunta inteligente porque denota la necesidad de conocer el significado de las palabras y lo que representaban en el Antiguo Régimen. Son numerosos los conceptos que hay que dominar para comprender la Historia, en el libro se han definido los de mayor relevancia, y para los que no era apropiado hacerlo se recomienda utilizar el diccionario de la Real Academia.
"Esta obra es copiosa en citas de documentos y textos antiguos para que queden reflejadas las palabras y la manera de expresarse de nuestros antepasados, y para que el lector tenga libertad e independencia a la hora de juzgar los acontecimientos pretéritos. El hombre es sólo palabra e historia."
¿Con qué fin has escrito el libro?
La causa principal que me movió a escribir el libro fue el deseo de compartir con mis familiares y amigos la historia que estaba descubriendo. Esta obra sólo pretende llamar la atención de algún desocupado y curioso lector de Zarzalejo para que ejercite la crítica, que no deja de ser un buen motivo para leer.
¿Qué sorpresas agradables te has encontrado en tu investigación?
Todos los días descubría alguna interesante, aunque muchas de ellas no han podido ver la luz, sólo las más relevantes. Sería muy largo describirlas. Después de tantas horas leyendo y transcribiendo documentos, se conoce mejor el pueblo, y por tanto se le quiere más.
Y si las hubiere... sorpresas desagradables.
He dedicado un capítulo del libro al miedo y desasosiego que estaban presentes en la vida cotidiana, hecho prácticamente inédito en los libros de Historia. No me remitieron las pruebas de imprenta que me habían prometido, y cuando las solicité estaban imprimiendo el libro con numerosísimos errores. Tuve que dedicar más de doce horas al teléfono durante tres días seguidos con el encargado de la imprenta para que corrigiera los errores que habían introducido (sin dolo) en el texto y en los pies de las fotografías, también habían eliminado dos fotografías una de ellas relevante y otras las habían cambiado de lugar y por tanto de su contexto. No he tenido oportunidad de una segunda corrección que habría evitado definitivamente los errores de imprenta.
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He leído el libro, sobre los contenidos específicos del pueblo de Zaraalejo no puedo comentar mucho ya que no conozco realmente en detalle su geografí ni sus familias, aunque yo estoy casado con una nacioda allí.
Respecto al entorno histórico español deja mucho que desear y realmente asombrosas algunas afirmaciones que un historiador medianamente serio no haría, por ejemplo afirmar cuando está en el siglo XX, que ser objtivo y a renglón seguido escribir la barbarida histórica , nunca la éí desde ninguna óptica política seria, si escrita en idearios reaccionarios y fascistas, que en 1934 hubo un golpe de Estado de los socialistas en España, sí hubo una revolución como también la hubo por parte de Sanjurjo, y lo más grave que dos años después estalló un golpè de Estado que costó la vida aa muchos españoles, parece que al autor le flaquea su formación.
Por todo ello creo que un Ayuntamiento antes de lanzar y promocionar un libro como este debería haberse informado de la seriedad y rigurosidad histórica del mismo.Atentamente,
Conrado Blanco
Conrado te doy las gracias por haber leído mi libro y por haber hecho una crítica. Los que me conocen saben que me tomo las críticas como un regalo y animo para que me las hagan cuanto más duras mejor, eso sí, prefiero que sean razonadas y no metan el sentimiento por medio. El único punto del libro que critica Conrado son tres renglones del capítulo XVII epígrafe uno, el cual reproduzco a continuación. "El mito de una República inmaculada, como edad dorada que fue destruida, no tiene sentido, estaba llena de contradicciones y de un golpe de Estado, dirigido y ejecutado por el partido socialista en octubre de 1934". Podría citar varios libros de catedráticos de Historia donde se estudia la mal llamada revolución asturiana de octubre de 1934 nombrándola como golpe de estado -otros como insurrección socialista y naciolalista catalana- que promovieron varios partidos, el principal el socialista, secundado por los catalanistas, por eso hubo asesinatos en Barcelona, motivo por el cual fue procesado y ejecutado el presidente de la Generalitat Catalana. El golpe estuvo planeado para que triunfara en toda la nación y desplazar a las derechas del poder, aunque tuvo mayor repercusión en Asturias y Cataluña. Como se observa no hice mención a la destrucción de la ciudad de Oviedo y a los cerca de 800 muertos que causó el golpe en Asturias. Conrado también dice que no digo nada de la revolución de Sanjurjo, lo primero es que revolución y Sanjurjo son como el agua y el aceite no se pueden mezclar y no es necesario explicarlo. Aunque la bibliografía de izquierdas insiste en conspiraciones antirrepublicanas de la derecha desde la misma instauración del régimen, ello no responde a la realidad, porque cuando llegó la Segunda República la derecha estaba desprestigiada, desmoralizada y desorganizada. El propósito del golpe de Estado de Sanjurjo fue sustituir a Azaña por un líder más moderado, probablemente Lerroux.
En resumen, el golpe de Sanjurjo de 1932 viene a reafirmar mi posición sobre la Segunda República (lo que dije en esos tres renglones que critica Conrado): "El mito de una República inmaculada, como edad dorada que fue destruida, no tiene sentido". No he querido profundizar en la Historia del siglo XX, debido a que la memoria es sentimiento, y por tanto, contraria a la objetividad de la Historia. Si hubiese puesto en mi libro un escrito de la Reina de 1856 -probablemente numerosos Conrados estarían ofendidos-, que se conserva en el archivo del pueblo (ochenta años antes de iniciarse la guerra civil), en el que exhortaba a las autoridades de Zarzalejo, para que "vigilaran de noche y de día todo el pueblo porque una horda de criminales socialistas está asolando los pueblos de Andalucía, quemando propiedades y destruyendo cosechas y personas...". No lo he puesto a pesar de que informa del inicio de las dos Españas, del odio entre ambas, una de las causas de la guerra civil de 1936-1939 que fue la penetración de las ideas anarquistas y socialistas en España a mediados del siglo XIX. No tenía intención de haber dicho nunca esto, pero la crítica sirve para aclarar posiciones. Siempre es beneficiosa si intenta ser constructiva.
Saludos cordiales, José Antonio.
Sosiego por favor. En primer ligar muchas gracias por haber leído mi opinión y por tu imparcial⢝ y benevolente⢝ respuesta. Creo estimado escritor, que se te ve claramente la tendencia ideológica y partidista en extremo que das al contexto de tu respuesta, claro está ya reflejada en el libro y que no hace nada bien a la historia escribiendo de esa forma tan partidista de la República, legitimada en las urnas a tu pesar y de otros Jose Antonios de triste recuerdo para la historia de este país. Creo que estos últimos han tenido en el siglo XX una lamentable trayectoria en hechos , que como casi todos los historiadores serios, de derecha , centro o izquierda, reconocen y que hay aún supervivientes que lo atestiguan de las atrocidades del Ejército del golpista Franco y su protectora Iglesia Católica que tanto te gusta mencionar en la historia de Zarzalejo, y que para varios ciudadanos de allí no tiene nada que ver con lo que tu escribes y que manifiestan que no fue tan protectora⢝ sino colaboracionista de aquellos tres años y cuarenta mas de represión y muerte, por no decir de uso y abuso de este País en los siglos precedentes.Jose Antonio, creo que deberías hacer otra investigación con una muestra mas amplia de otros ciudadanos de allí que no opinan en absoluto como tú fruto de su vivencia, como ejemplo destacado podría indicarte la influencia positiva⢝ de los curas que han pasado por allí. La historia se escribe sin prejuicios de base y creo que tú lo has hecho.
Por otra parte quisiera añadir una vez realizada la segunda lectura de tu libro , que lamento mucho que una persona que se tenga por intelectual haga juicios de valor de forma positiva de la mal llamada Fiesta taurina⢝ y su arraigo en Zarzalejo como la que describes , como ejemplo escribes que ha salido una figura de allí de esta salvaje actividad, supongo habrá en esta Villa una representación cultural mas seria que esa. Por otra parte creo que es un desliz que has tenido, porque sino esa apreciación ofende al intelecto y a la Villa. Un consejo, si investigas encontrarás valores representativos de acciones con más base social y cultural que esos basados en esa Tortura Nacional⢝Como parte positiva creo que el entorno histórico general de la España que has reflejado anterior al siglo XIX es bastante loable.Por último deberías realizar una segunda revisión de esa obra, con todo afecto te lo digo como un aficionado de la historia que soy. De todas formas como principio no está mal la obra en su conjunto, es mi opinión claro. Ánimo y adelante.
Respuesta conciliatoria. Buenos días Conrado. Gracias de nuevo por releer mi libro y mi primera respuesta. No pretendo en esta ocasión hacer una crítica profunda a tu escrito, en los tiempos que vivimos hay que cuidar a los lectores, es más, estoy preparando una segunda edición de la Historia de Zarzalejo, en la cual he eliminado algunos errores míos y de la imprenta, he añadido por ahora 17 páginas, las fotografías que acompañan al texto se ven mejor y he cambiado al menos diez de ellas para ilustrar mejor la vida del pueblo. No sé cuándo se va a editar, ni tengo prisa, pero sí me gustaría que te pusieses en contacto conmigo, en su día, para regalarte un ejemplar.
Con respecto a la Segunda República y la Guerra Civil del 1936-1939, no la he incluido en mi libro, porque sólo he pretendido hablar de la pérdida del sentimiento campesino, la cantera y la fragua, y los símbolos perdidos en la década de los treinta. Incluí una pequeña biografía de algunos sacerdotes que habían predicado en el pueblo porque eran recordados con cariño por las personas mayores que aún viven y porque casi todos ellos escribieron libros, algunos de ellos interesantes. He dejado la Historia de Zarzalejo en el siglo XX para futuros investigadores, de hecho estoy animando a uno de ellos que vive en el pueblo para que realice esta labor. Con respecto a la ideología que me atribuyes, que no comparto, te comprendo porque en los años setenta pertenecí al Partido Comunista de España, y tus palabras me recuerdan las que yo tenía con veinte años. Afortunadamente, hace 27 años que no pertenezco a ningún partido, y no veo la Historia como buenos y malos, sino intentando comprender a cada uno en su momento histórico.Con respecto a las corridas de toros y al picador del pueblo que criticas: no me gustan las corridas, de hecho a veces subo al balcón de mis abuelos para ver el ambiente taurino y suelo abandonarlo a los pocos minutos, pero eso no es escusa para no reflejar en el libro la afición que existía y aún pervive a las corridas por gran parte de los vecinos.
Saludos cordiales, José Antonio.
Réplica conciliatoria. Buenos días, creo que algo ya tenemos en común, yo estuve en el PCE en los 70 pero nunca supe si me marché o me echaron, pues criticaba bastante su forma de de actuar, lo denominaba "el Opus de la izquierda" por la disciplina que había, claro con el tiempo te das cuenta que era normal dada la situación de represión que había y por lo tanto era conveniente la seguridad. De todas formas yo no he cambiado en mi fondo ideológico a los 57 años que tengo, pues la historia cambia en sus formas pero no en el fondo y ahora estamos viviendo desgraciadamente un ejemplo con la crisis provocada por el "terrorismo económico" y en particular en nuestro país con "el ladrillazo" de unos cuantos estafadores tanto de guante blanco como negro de la última década. Por no decir la influencia nefasta de la Iglesia en lo social , inédita en los países de nuestro entorno, se quedaron en Torquemada.
Respecto al libro, muchas gracias por tenerme en cuenta para la próxima edición, he enviado mis datos a La Almenara para que si quieres te pongas en contacto conmigo y charlar tranquilamente, además creo que tenemos los mismos antecedentes paternos de la misma profesión.
Por mi parte doy también zanjado el debate en lo del libro ya que creo que nos ha enriquecido a los dos, a mí sobre todo.
Un saludo, Conrado Blanco.