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 Esta madrileña, afincada en Manzanares el Real, considera una suerte infinita poder disfrutar de la vida silvestre y de las montañas próximas y lejanas que le han acompañado desde la infancia.
Bióloga, montañera y escaladora desde hace más de 30 años, encontró su verdadera vocación en 1995 cuando cursó un "revelador" máster de Gestión Ambiental.
Poco después, en 1996, escribía "El País Frágil: las montañas deben sobrevivir", un manual de sensibilización para montañeros, editado por Ediciones Desnivel.
En palabras de nuestro personaje: "Si tuviera que resumir mi vida, diría que siempre ha girado en torno a las montañas (vida, trabajo, gente querida y tiempo libre), y éstas me han dado tanta felicidad que siento que debo devolverles algo a cambio".
Redacción La-Almenara.com
¿Cuándo y cómo nace RedMontañas?
En 2002, Año Internacional de las Montañas de las Naciones Unidas, el Ministerio de Medio Ambiente encargó a un equipo independiente la elaboración de la Carta Española de las Montañas, un documento de directrices cuyo propósito es hacer compatibles la conservación de las montañas y el bienestar de sus pobladores. Dicho documento fue presentado por el propio Ministerio como modélico, incluso para el ámbito de la Unión Europea.
Sin embargo, tres años después este documento seguía sin aprobarse, a pesar de que el Congreso de los Diputados se lo exigió al Gobierno en mayo de 2005. En agosto de 2005, varios de los técnicos (biólogos, juristas y geógrafos, entre otros) que en 2002 trabajamos en aquel equipo redactor de la Carta de las Montañas, decidimos seguir la pista al documento y hacer lobby para su aprobación y cumplimiento. Así fue cómo, junto con otros aliados estratégicos, como Desnivel (en representación del mundo del montañismo) y Ecologistas en Acción (ídem para los círculos conservacionistas) fundamos la Asociación RedMontañas, como una plataforma de ámbito estatal, a compartir por todos los grupos y personas interesados en la conservación y la defensa de las montañas.
El objetivo general de RedMontañas es contribuir a la preservación de la biodiversidad, de los ecosistemas, de las culturas y de los paisajes de montaña. Esto, que se dice fácilmente, es sin embargo muy complejo porque no se puede conseguir si no es a través de la comprensión y la complicidad de la clase política, de los responsables ambientales, de las gentes de las montañas y, muy importante, de la sociedad en general.
¿Qué montañas son dignas de mención en la Sierra Oeste y porqué?
A pesar de la altura modesta de sus montañas, la Sierra Oeste tiene muchos valores naturales y paisajísticos y mantiene todavía un buen balance entre actividad agroganadera y sector terciario, y esto es muy importante porque lo peor que le puede suceder a un territorio de montaña es olvidarse de lo que fue y volcarse exclusivamente en los servicios, el turismo y la construcción. La actividad primaria es lo que ha generado y mantenido esos paisajes rurales que tan valiosos y significativos nos parecen, que mantienen la vida (¡la biodiversidad!) de los territorios y que constituyen la seña de identidad de su población. Además, la agroganadería de montaña produce alimentos seguros, locales y de extraordinaria calidad, y eso es un formidable valor añadido en esta época en que ese gran artefacto que es la "globalización" amenaza con hacer aguas y sugiere la búsqueda de alternativas. Personalmente me resultan muy atractivos los paisajes solitarios de La Almenara o los fantásticos berrocales y las abiertas panorámicas de Las Machotas, y vuelvo cada vez que puedo a andar en bici por las pistas de la Sierra de la Parada y las Cabreras, o a recorrer las campiñas, los encinares y las dehesas del piedemonte de estas montañas.
El caso del entorno del Abantos me produce un poco de pena, una montaña situada en un lugar tan bello y con tan espléndidas panorámicas no debiera estar tan maltratado y descuidado; la olvidada Cruz de Rubens está ahí, torcida y sin que casi nadie sepa qué significó este lugar, la cumbre del Abantos es una verdadera lección de cómo no deben ser las cumbres de las montañas, y el entorno urbanístico de El Escorial sólo puede calificarse de depredador e irresponsable. A la espera de que un político inteligente (¿quizás motivado por un atento colectivo ciudadano local?) haga algo algún día por cambiar este estado de cosas … siempre tengo la impresión de que Felipe II no elegiría hoy este lugar para construir su Monasterio.
¿Cómo valora la gestión que se está haciendo en España de nuestras montañas?
Por el momento, en general no es lo suficientemente buena, y en ciertas Comunidades Autónomas llega a ser deplorable. La causa se deriva de la cuestión anterior, y es que ni los responsables politicos, ni la sociedad ni los habitantes de las montañas comprenden plenamente que los territorios de montaña no son territorios como los demás, ni siquiera zonas rurales como las demás: son lugares especiales que aportan una vasta gama de beneficios a toda la sociedad , y por eso en ellos no se puede hacer cualquier cosa. O dicho con otras palabras, en las montañas conseguir una auténtica sostenibilidad (equilibrio entre uso y conservación) es un reto en el que hay que emplearse a fondo. Resulta significativo cómo, en su informe final sobre la Conferencia Cumbre europea celebrada en mayo de 2002 con ocasión del ya mencionado Año Internacional de las Montañas, la mismísima FAO alertó acerca de la existencia de "dos grandes riesgos para los territorios de montaña, que deben contemplarse a la luz de los procesos globalizadores en curso. Por una parte, existe una tendencia a convertir las montañas en un inmenso parque de atracciones, un área de recreo siempre disponible para las sociedades industrializadas occidentales.
"Ni los responsables politicos, ni la sociedad ni los habitantes de las montañas comprenden plenamente que los territorios de montaña no son territorios como los demás, ni siquiera zonas rurales como las demás: son lugares especiales que aportan una vasta gama de beneficios a toda la sociedad"
"Siempre tengo la impresión de que Felipe II no elegiría hoy el Escorial como lugar para construir su Monasterio"
"Por una parte, existe una tendencia a convertir las montañas en un inmenso parque de atracciones, un área de recreo siempre disponible para las sociedades industrializadas occidentales"
En tanto que, por otra parte, también existe la tendencia a ver las montañas como un espacio susceptible de explotación económica. Más de seis años después, y a pesar del esfuerzo de reflexión y reorientación de las políticas que en teoría debió haber promovido el Año Internacional de las Montañas, las cosas en España siguen muy parecidas y el paso del tiempo no ha hecho sino seguir generando daños irreversibles.
Las montañas no son ni parques de atracciones (enfoque que parece presidir, por ejemplo, las actuaciones del Gobierno de Aragón y su "empresa filial" Aramón en su agresiva política de lo que ellos llaman "dinamización económica" del Pirineo a través del negocio del esquí/urbanismo) ni tampoco son meros lugares a explotar económicamente, como parece ser la visión de la Junta de Castilla y León que favorece en sus montañas una creciente intensificación de la caza y la explotación forestal, sin dejar atrás tampoco la proliferación urbanística o el turismo de masas.
En la Comunidad de Madrid nos encontramos con un claro síndrome de Dr. Jekyll y Mr. Hyde, con responsables autonómicos que hablan hasta el aburrimiento de lo mucho que se está haciendo para conservar el medio ambiente, cuando en realidad lo que se hace es fundamentalmente cosmético y en el fondo se cede con bastante descaro a los intereses económicos. Véase, sin ir más lejos, el reciente recorte de 15.000 hectáreas a la superficie propuesta para Zona de Máxima Protección en el PORN de la Sierra de Guadarrama que estos últimos días ha salido a información pública, y que ha conseguido reducir a una ridícula quinta parte (20.000 hectáreas) la superficie de 100.000 hectáreas que inicialmente el gobierno de Gallardón propusiera para su designación como Parque Nacional.
Qué montañas son dignas de mención en la Sierra Oeste y porqué?
A pesar de la altura modesta de sus montañas, la Sierra Oeste tiene muchos valores naturales y paisajísticos y mantiene todavía un buen balance entre actividad agroganadera y sector terciario, y esto es muy importante porque lo peor que le puede suceder a un territorio de montaña es olvidarse de lo que fue y volcarse exclusivamente en los servicios, el turismo y la construcción. La actividad primaria es lo que ha generado y mantenido esos paisajes rurales que tan valiosos y significativos nos parecen, que mantienen la vida (¡la biodiversidad!) de los territorios y que constituyen la seña de identidad de su población.
Además, la agroganadería de montaña produce alimentos seguros, locales y de extraordinaria calidad, y eso es un formidable valor añadido en esta época en que ese gran artefacto que es la "globalización" amenaza con hacer aguas y sugiere la búsqueda de alternativas. Personalmente me resultan muy atractivos los paisajes solitarios de La Almenara o los fantásticos berrocales y las abiertas panorámicas de Las Machotas, y vuelvo cada vez que puedo a andar en bici por las pistas de la Sierra de la Parada y las Cabreras, o a recorrer las campiñas, los encinares y las dehesas del piedemonte de estas montañas. El caso del entorno del Abantos me produce un poco de pena, una montaña situada en un lugar tan bello y con tan espléndidas panorámicas no debiera estar tan maltratado y descuidado; la olvidada Cruz de Rubens está ahí, torcida y sin que casi nadie sepa qué significó este lugar, la cumbre del Abantos es una verdadera lección de cómo no deben ser las cumbres de las montañas, y el entorno urbanístico de El Escorial sólo puede calificarse de depredador e irresponsable. A la espera de que un político inteligente (¿quizás motivado por un atento colectivo ciudadano local?) haga algo algún día por cambiar este estado de cosas … siempre tengo la impresión de que Felipe II no elegiría hoy este lugar para construir su Monasterio.
¿Porqué es importante mantener nuestras montañas en buenas condiciones?
La respuesta a esta cuestión difícilmente puede ser breve, pero trataré de resumirlo en una idea sintética: si la funcionalidad y la salud de los ecosistemas es lo que está en la base de la subsistencia humana, el bienestar de los individuos y el sistema productivo, en el caso de las áreas de montaña, que ocupan un 40 por ciento del territorio español, este aspecto reviste una importancia extrema ya que la biodiversidad de montaña está detrás de servicios ambientales tan importantes para la sociedad como la disponibilidad de agua limpia, el crecimiento de los bosques, el mantenimiento de suelos que sustentan la producción agroganadera de calidad, o la persistencia de paisajes escasos y exclusivos, cuya belleza aporta valor y calidad a nuestras vidas.
O una idea todavía más simple, a través de un sencillo dato: en los países secos mediterráneos hasta un 90 por ciento de los recursos hídricos dependen de las montañas. Pero eso sólo es posible si las montañas y su biodiversidad están sanas y sus ecosistemas en buen estado de conservación.
Rosa Fernández en las inmediaciones de la dehesa de Navalquejigo
¿Qué actividades desarrolláis para tratar de cumplir ese objetivo de preservar las montañas?
Tratamos de ser algo así como "la voz de las montañas" ante las instituciones y para ello actuamos en dos planos diferentes pero complementarios. Por una parte está la faceta de "dinamización social": información e interacción con la gente y los grupos simpatizantes, a través de la web (www.redmontanas.org), la lista de correo y la convocatoria anual de las "Ascensiones solidarias" en las que, en un fin de semana determinado, cada cual sube con su pancarta a la montaña que prefiere, sumándose así individualmente a una acción colectiva. Las fotos de cumbre se recogen en una galería de fotos que recuenta y clasifica las ascensiones, a manera de testimonio colectivo en demanda de una mayor protección para las montañas. Entre las tres convocatorias, una por cada año de vida de la asociación, llevamos ya unas 500 ascensiones, con miles de participantes. (Las fotos pueden verse en las galerías Montañas en Red). También hemos hecho un vídeo educativo, unas Jornadas a nivel estatal, una Camiseta solidaria en la que se han involucrado 14 de nuestros grupos simpatizantes, etc.
"El senderismo no es de las peores cosas que le pueden suceder a una montaña. En este sentido, y debido al ruido y a la mayor capacidad de llegar más lejos con poco esfuerzo, es mucho más grave, sobre la fauna, la vegetación y el suelo, el efecto ejercido por los vehículos a motor (quads, motos y todoterrenos)"
"Paradójicamente hemos terminado por preocuparnos cada vez más por el desarrollo rural en las montañas, ya que si éste no es suficientemente racional y respetuoso pondrá en grave compromiso la conservación de las especies y los ecosistemas"
"Creemos que es preciso agotar al máximo las posibilidades de la racionalización del sistema productivo, del ahorro y la eficiencia energética, y de la utilización de la energía solar, antes de seguir invirtiendo en energía eólica"
Esta faceta de dinamización nos concede fuerza social para la otra faceta , la de "lobby" a favor de las montañas, que intentamos desarrollar lo más cerca posible de los centros de decisión. Así por ejemplo, gracias a nuestra tenacidad y al apoyo de nuestro grupo honorífico de Expertos de RedMontañas, la nueva Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad, aprobada en 2007, recoge algunas cuestiones relativas a las montañas que, con un poco de suerte, más adelante nos serán de utilidad para seguir reclamando nuevos avances en la conservación de éstas. También, recientemente, hemos presentado un Programa para la Conservación de las Montañas que nos fue encargado por el anterior Ministerio de Cristina Narbona, y en estos momentos nos preparamos para hacer todo lo posible a fin de que el nuevo MARM de Elena Espinosa no lo olvide en un cajón. Y tenemos nuevos proyectos, pero no quiero alargarme más
¿Qué efectos del cambio climático se están empezando a notar en nuestras cimas?
De un modo u otro todos lo estamos viendo: hace menos frío, nieva menos, los suelos no se mantienen congelados en profundidad durante todo el invierno, la primavera llega antes, los veranos son más cálidos. En las montañas pirenaicas, el deshielo comienza antes y el caudal máximo de los ríos se adelanta; esto ocasiona problemas aguas abajo al haberse desacoplado el momento de máximo llenado de los embalses con el de máxima demanda de agua para los regadíos. Aquí, en el Sistema Central, algunos estudios parecen mostrar que, debido al incremento medio de las temperaturas, la extensión de los pastizales de cumbres disminuye ante el avance en altitud del matorral de piorno y enebro enano. En Sierra Nevada, los pinos crecen cada vez a mayor altitud y también su plaga, la procesionaria, está ganando cota y aparece a altitudes en las que hace pocas décadas el frío les impedía la existencia.
"Cambiar las cosas es cosa de todos"... ¿Cómo puede un ciudadano aportar un granito de arena a este cambio?
 Todos hemos oído mil veces algunas cosas que podemos hacer: ahorrar agua y energía, usar el transporte público, separar en casa nuestros residuos para contribuir al reciclaje de los materiales valiosos y la eliminación controlada de los productos contaminantes… Todo eso deberíamos considerarlo ya aspectos de un auténtico civismo básico.
Pero también es posible dar un paso más e implicarse en un civismo gradualmente más crítico y responsable: consumir menos, educar en valores a nuestros hijos, permanecer informados y asociados para poder ejercer eficazmente nuestro derecho/deber de participación en la vida pública, o reclamar constructivamente a nuestros representantes el cumplimiento de sus propias obligaciones y compromisos (como serían, en paralelo con los buenos hábitos ciudadanos del primer párrafo, promover auténticas políticas estatales para la gestión racional del agua y la energía, actuar legislativamente para mejorar la gestión de los residuos y disminuir su producción, etc, etc…. ) en suma, no quedarse indiferente ante los problemas que vemos a nuestro alrededor y dejar de creer que "ya cambiarán las cosas otros".
En rigor, ni en Europa ni en España existen territorios montañosos vírgenes. Desde hace muchos siglos las montañas han venido siendo recorridas y transformadas por el ser humano, pensemos sin ir más lejos en las masivas talas para la obtención de leñas, carbón o pastos para el ganado, o en los millones de ovejas que recorrieron los campos y montañas españoles durante la época de los Reyes Católicos. El Pinar de Abantos fue repoblado con pinos por el ingeniero Miguel Campos para proteger de la erosión la extensa solana pelada en la que gradualmente se había transformado el gran robledal preexistente, a consecuencia, entre otras causas, de la construcción del Monasterio del Escorial.
Desde esta perspectiva, es fácil comprender que el senderismo no es de las peores cosas que le pueden suceder a una montaña, por así decirlo. En este sentido, y debido al ruido y a la mayor capacidad de llegar más lejos con poco esfuerzo, es mucho más grave, sobre la fauna, la vegetación y el suelo, el efecto ejercido por los vehículos a motor (quads, motos y todoterrenos) e incluso del ciclismo de montaña cuando se practica sin respeto (ruido, gritos, velocidad inapropiada o descenso por lugares frágiles en lugar de utilizar las pistas y caminos más sólidos). Para el caso del senderismo la receta es sencilla: respeto al lugar en que nos encontramos, porque nos gustará volver una y otra vez y poder disfrutar siempre de una experiencia hermosa y gratificante. Y no dudemos en llamar la atención a quien no demuestra ese mismo respeto por el patrimonio de todos.
¿Qué valoración hace RedMontañas de la masiva utilización de molinos aerogeneradores ubicados en gran parte en entorno montañoso?
El futuro pasa por el uso de energías renovables, libres y descentralizadas. Sin embargo, creemos que es preciso agotar al máximo las posibilidades de la racionalización del sistema productivo, del ahorro y la eficiencia energética, y de la utilización de la energía solar, antes de seguir invirtiendo en energía eólica, especialmente en su variante industrial, y especialmente en las áreas de montaña, debido a que, hoy por hoy, el balance entre pérdidas y beneficios sociales y ambientales derivados de la producción eólica industrial no es favorable, entre otras cosas por su grave impacto sobre los paisajes, por la mortalidad de fauna y por su baja TRE (Tasa de Recuperación Energética, o relación entre la energía y recursos necesarias para su fabricación y puesta en uso, frente a la energía efectiva que producen durante su vida útil).
Red Montañas está adscrita a la iniciativa Countdown 2010... que nos podrías decir sobre esta adhesión?
Se trata de una iniciativa de la UICN (Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza) que tiene por objeto frenar la pérdida global de biodiversidad antes de 2010, y a ella pueden adherirse todo tipo de colectivos, desde asociaciones hasta instancias públicas como ayuntamientos, ministerios, gobiernos regionales e incluso países. En definitiva, la idea es integrar los aspectos concernientes a la preservación de la biodiversidad en sus diversas formas (genética, de especies y de hábitats) en el conjunto de las políticas sectoriales de cada país, incidiendo en todos sus posibles aspectos: bosques, agricultura, pesquerías, comercio, protección de espacios, cambio climático, agua, transgénicos o especies invasoras.
Se trata de que cada cual "haga lo que pueda" en su ámbito y desde Countdown 2010 se estimula la acción y se intentan valorar los resultados. Es algo que en RedMontañas nos motiva especialmente, ya que una de nuestras principales razones de ser ha sido desde el principio la preservación de la biodiversidad de montaña, por eso paradójicamente hemos terminado por preocuparnos cada vez más por el desarrollo rural en las montañas, ya que si éste no es suficientemente racional y respetuoso pondrá en grave compromiso la conservación de las especies y los ecosistemas, y con ello su propio futuro y la totalidad de los beneficios para el colectivo social.
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Tener un carnet de greenpeace no te convierte un ecologista y ser montañero no necesariamente te convierte en una persona activista en su conservación.
La sabiduría popular dijo: el hábito no hace al monje. Se puede querer y proteger algo sin haber estado nunca y se puede pasar mucho tiempo en un sitio sin quererlo. Ningún colectivo de personas está libre de elementos así.
Hay ciclistas de montaña que respetan las sendas y que van a una velocidad moderada y los hay que van como motos y con cámaras en el casco pegando berridos y sin respetar a los demás.
Lo dicho ser montañero te convierte en ser montañero, para ser un activista y respetuoso con el medio solo hay que serlo independientemente de si subes riscos o si andas por caminos tranquilamente.
Ojalá la educación viniera de serie pero hay que obtenerla y eso no lo dan en los club de montaña eso se trae de casa.
Un saludo y felicitaciones por la iniciativa de red de montañas.
Antonio O.