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Como todos los viernes Santo, a las 12 de la mañana, se escenifica el tradicional Via Crucis viviente dentro de los actos que componen la Semana Santa en Chapinería.
Esta tradición se ha consolidado en más de diez años por Hermanos de la Cofradía de los Cuatro Pasos. Las 14 estaciones tienen su comienzo en la Iglesia parroquial y terminan en la Ermita del Santo Ángel. Tan sólo un año no pudo ser celebrada por el fallecimiento del padre de hermanos participantes.
Trajes de época, subvencionados por la Comunidad de Madrid, y que se encargan de confeccionar mujeres del propio pueblo son los atuendos con los que se viste a tan peculiares actores. Algunos de los trajes se reutilizan para escenificar el Belén Viviente en las fechas Navideñas.
El fervor con el que éstos hermanos ejecutan la obra se trasluce en las palabras de uno de los romanos, Fernando Cob: "Para mí, la mejor recompensa es que los pequeños se acerquen con curiosidad a ver los personajes, además, el día que hace calor te comen las hormigas o hace un frío que te pasmas".
El recorrido va acompañado de la muchedumbre asistente que marcha al son de una de una banda que marca el paso. Cada una de las paradas tiene su marca en piedras para orientar la procesión. Tan fervoroso acto culmina con la Crucifixión de Cristo y de los ladrones, el bondadoso y el vil. Una expresiva imagen que presenta a Cristo en su advocación más humana.
Llegada la noche los actos de Pascua continuan con la Procesión del Silencio.
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